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Monday, December 06, 2021
El gran apagón educativo en Costa Rica
El gran apagón educativo en Costa Rica
Por Gilberto Hernández Quirós
Desde hace varios años Costa Rica ha venido experimentando un deterioro progresivo en su sistema educativo que se basa en la burocratización del Ministerio de Educación Pública (MEP) y, como lo indica el artículo de www.cr.hoy.com, la llegada del COVID-19 hizo evidente el gran apagón educativo, la brecha digital, la burocratización del sistema y recientes cuestionamientos por el manejo de las pruebas (FARO) y por la publicación de una revista de contenido supuestamente sexual explícito del Ministerio de Educación Publica (MEP) en la Revista Electrónica Conexiones.
Las acciones anteriores nos hacen pensar que, en vez de avanzar, nos encontramos en una situación crítica y en un momento histórico de retroceso y lamentable deserción escolar.
La brecha digital se incrementó especialmente en la zonas rurales donde las personas estudiantes carecen de dispositivos electrónicos o conectividad para acceder a las clases virtuales o en presencialidad remota con apoyo tecnológico.
Es realmente una situación que hace que las personas estudiantes y padres de familia dejen de confiar en el sistema educativo y decidan retirar a sus hijos del sistema educativo.
La pandemia
también ha afectado e impactado negativamente a regiones como la Brunca donde
el índice de pobreza es de 35,5% en comparación con un 18,1% en la Región
Central. Lo anterior es un ejemplo claro
de quienes están “desenchufados” respecto de los “enchufados” o los “info-pobres” versus los “info-ricos” en clara forma de exclusión educativa y
desventaja inaceptable. Las zonas
costeras y rurales presentan un rezago educativo impresionante y que el próximo
gobierno tendrá que priorizar las soluciones a esta problemática. ¿Cómo lo harán? ¿Cuál será el plan?
Efectivamente será
un gran reto enorme, y es justamente que afirmo y confirmo que, para aprender
debemos, desaprender y reaprender. Sin embargo lo anterior será posible solamente
si los jerarcas a cargo de la educación formal de Costa Rica realmente hacen su
trabajo con convicción y visión hacia el mejoramiento continuo y sin
excusas porque, al final de todo, el que se excusa
se acusa. El apagón educativo es una realidad que podemos revertir siempre
y cuando haya compromiso mutuo entre las autoridades gubernamentales, los
educadores y las personas responsables de nuestros estudiantes.
Según la
publicación del 26 de mayo del 2021 de
Semanario Universidad, “Dos semanas atrás el director de Gestión y
Evaluación de la Calidad del MEP, Pablo Mena, dijo a UNIVERSIDAD que la brecha
entre estudiantes de centros educativos privados y públicos, así como la
profundización que podría causar la aplicación de las pruebas ante estas dos
realidades, no era uno de los factores a considerar por parte del Ministerio.
La única valorada para suspender o mantener las pruebas este 2021 fue “la
situación de la pandemia”.
Para
finalizar, la imagen a la izquierda es explícita y claramente nos hace
comprender lo que ha sucedido en medio de este gran apagón educativo y
la brecha existente entre los “enchufados” y los “desenchufados” en medio de la
pandemia. A pesar de toda esta situación
soy optimista de que los educadores y administradores de los procesos
educativos en nuestro país lograremos salir avante de forma proactiva para
innovar y asegurar el acceso a la educación de todas nuestras niñas, niños,
adolescentes y todas las personas estudiantes. ¡Que viva la educación!
Sunday, May 23, 2021
Los Cuatro Pilares de la Educación en Tiempos de COVID-19
Los Cuatro Pilares de la Educación en Tiempos de COVID-19
Por Dr. Gilberto Hernández Quirós
gilberto.hernandez.quiros@una.cr
UNA Nicoya, Sede Chorotega
Educación es una palabra tan poderosa que podría ser sinónimo vinculante e incluso llevarnos
hacia tendencias de mejoramiento continuo, aprendizaje de por vida y esfuerzos
exitosos desde las primeras etapas de nuestras vidas. Todas las personas deseamos aprender, saber y
tener acceso a los aportes intelectuales y pragmáticos además de las perspectivas de la más diversa índole. Los más importante es que todas las personas
deseamos estar mejor informados y poseer el conocimiento para expresar nuestras
opiniones basadas en fundamentos y datos, así como compartir el conocimiento,
hacer sugerencias y tomar decisiones con el objetivo de mejorar nuestra calidad
de vida y la de nuestras familias, amigos, país y las comunidades en donde vivimos. La educación también es sinónimo de optimismo,
tolerancia, compasión, autocontrol, paciencia y un deseo ardiente por avanzar
hacia estilos de vida más prósperos.
Sin
embargo, no todas las personas tienen acceso u oportunidades para estudiar y seguir
una carrera lo cual nos plantea la pregunta si la educación es para todas las
personas. La UNESCO que significa
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura,
presentó la producción de la declaración de “Educación para Todas y Todos”
(EFA en inglés) donde se identificaron cuatro pilares como cimientos o
bases de la renovación y reforma de la educación durante una reunión en 1990 en
Jomtien, Tailandia entre el llamado grupo E-Nueve cuyos miembros eran (en ese
momento) Bangladesh, Brasil, China, India, Indonesia, Egipto, México, Nigeria y
Pakistán.
Esos cuatro
pilares son los siguientes y podrían ser efectivos en tiempos de COVID-19.
Aprender a conocer:
Los niños y
niñas, adolescentes, jóvenes adultos y prácticamente todas las personas se
deberían enfocar en el concepto del conocimiento básico y general para poder
trabajar en áreas específicas según los cambios emergentes en la ciencia, la
tecnología y las actividades socioeconómicas.
Lo anterior ha sido evidente durante el brote del coronavirus lo cual nos
plantea muchos problemas tales como la ineficiencia de educación virtual o en
presencialidad remota, en algunos casos, debido a la falta de dispositivos
tecnológicos o la falta de conectividad.
Por lo tanto, debemos apegarnos a tres aspectos: lo que se aprende, la manera en que podemos
hacer que las personas aprendan y sepan y quién es la persona que está llevando
a cabo el proceso de aprendizaje. Existen
distintas plataformas (tales como Microsoft Teams, Google Meets y Whatsapp por
mencionar algunas) y dichas plataformas han afrontado el reto para estar a la
altura del desafío tecnológico para mediar la educación tecnológicamente y
poder continuar aprendiendo a conocer y a saber.
Aprender a
hacer:
Este concepto
de aprendizaje comprende las habilidades de razonamiento, la iniciativa y el
perfeccionamiento de los sentidos. Con
la declaración de la emergencia global por el brote del coronavirus, el
confinamiento y todas sus repercusiones, nos vimos obligados a desaprender y
reaprender para hacer las cosas de formas distintas para poder sobrevivir y
esperar la llegada o aplicación de la vacuna y luchar para exterminar el
virus. Por supuesto, todo lo anterior ha
requerido creatividad, trabajo arduo, así como una actitud positiva para
repensar las formas de hacer las cosas de forma diferente.
Aprender a
convivir:
La pandemia
nos ha separado con el distanciamiento social y desconfiamos de muchos, sino
que de todas las demás personas. No obstante,
y como sociedad mundial que somos tuvimos que comprender que todos estábamos (o
estamos) en esta situación juntos sin importar la cultura, zona geográfica o etnia. Tuvimos que aprender a vivir juntas y juntos
y protegernos para luchar contra el virus y ojalá regresar a esa normalidad que
hemos estado añorando y que ahora más que nunca valoramos.
Aprender a ser:
Tenemos el
potencial de actualizarnos a través de la libertad y la sabiduría para tomar decisiones
con un sentido fuerte de responsabilidad a pesar de las barrenas, debilidades,
y limitaciones. En medio de la pandemia
tuvimos que aprender a ser personas pacientes, cooperativas, y creativas, centradas en sí mismas y también en lo grupal
además de muchas otras formas de reinventarnos para evitar desfallecer o que se
desmoronen nuestros planes debido a la pandemia.
En resumen:
Al aprender convivir (durante COVID-19 o por siempre), debemos construir una cultura de paz genuina y verdadera orientada hacia el desarrollo de la comprensión de la historia, los chistes, la moda, las tradiciones, los valores espirituales y el aprecio por nuestra interdependencia. Al aprender a ser se nos presenta el papel que desempeña la educación en el desarrollo de todas sus dimensiones de la persona integral para lograr la integración física, intelectual, emocional y ética. Se refiere al desarrollo general del ser humano como individuo y miembro de la sociedad. Al aprender a conocer o saber, debemos desarrollar nuestra concentración, la memoria, las destrezas, y la habilidad para pensar. El papel que juegan los educadores y educadoras es actuar como entes facilitadores, catalizadores, monitores y evaluadores del aprendizaje y de sus procesos. Podemos salir de esta situación siempre y cuando tengamos voluntad.



